Paso 1 — Auditoría y análisis
Averigua dónde estás antes de decidir adónde ir.
Comenzamos con una auditoría exhaustiva de tu actividad actual de marketing digital: qué estás haciendo, qué resultados estás obteniendo y dónde están las carencias. Analizamos el rendimiento de tu página web, la actividad en tus canales actuales, tus datos analíticos y tu entorno competitivo. Identificamos qué está funcionando y debería ampliarse, qué no está funcionando y debería suspenderse, y qué falta y es necesario desarrollar.
Si ya has colaborado con nosotros en una estrategia de marketing, esta fase se basa directamente en ese trabajo. Tus perfiles de cliente, tu posicionamiento frente a la competencia y tus objetivos comerciales ya están definidos; la auditoría se centra en plasmarlos en un plan de canales digitales.
Paso 2 — Estrategia y planificación de canales
Elige los canales adecuados por las razones adecuadas.
Una vez finalizada la auditoría y definidos los objetivos, elaboramos la estrategia de canales: un plan claro y basado en datos que identifica qué canales digitales ofrecerán el mayor rendimiento para tu negocio concreto, tus perfiles de comprador específicos y tu presupuesto concreto. Cada recomendación de canal va acompañada de una justificación, una asignación presupuestaria y un conjunto de indicadores clave de rendimiento (KPI) que definen en qué consiste el éxito.
No recomendamos canales por el simple hecho de que sean populares, por ser fáciles de gestionar o porque generen métricas que parezcan impresionantes. Los recomendamos porque los datos demuestran que llegarán a tus compradores y te reportarán beneficios comerciales.
Paso 3 — Creación, lanzamiento y optimismo
Actúa con precisión. Mejora gracias a los datos.
Una vez acordada la estrategia, desarrollamos y ponemos en marcha el programa: preparamos campañas, creamos contenidos, configuramos el seguimiento y establecemos el marco de informes que nos permitirá saber si está funcionando. Comenzamos con un conjunto claro de objetivos de referencia y un calendario de optimización definido, ya que el marketing digital no es una actividad que se pueda poner en marcha y olvidarse de ella. Se trata de un proceso continuo de pruebas, aprendizaje y mejora.
Todas las campañas que llevamos a cabo se supervisan de cerca en las primeras fases, y se realizan ajustes rápidos en función de los datos a medida que se van recibiendo. No esperamos al informe mensual para detectar un problema. Lo identificamos en los datos y lo solucionamos antes de que te cueste dinero.
Paso 4 — Informar, revisar y mejorar
Mide lo que importa. Cambia lo que hay que cambiar.
Cada mes, elaboramos informes basados en los indicadores clave de rendimiento (KPI) y los parámetros de referencia comerciales definidos en la estrategia: ingresos, cartera de proyectos, coste por adquisición y retorno de la inversión publicitaria. Te explicamos qué está funcionando, qué no, qué cambios estamos introduciendo y por qué. No elaboramos informes pensados para causar una buena impresión. Elaboramos informes diseñados para facilitar la toma de mejores decisiones.
Y a medida que tu empresa evoluciona —nuevos productos, nuevos mercados, nuevos objetivos comerciales—, tu programa de marketing digital evoluciona con ella. La estrategia es un documento en constante evolución, y el programa de canales se actualiza para reflejar las prioridades comerciales de la empresa en cada etapa de su crecimiento.